Qué sientes cuando te da COVID-19

COVID-19
Foto de CDC en Unsplash

Siempre qué preguntaba a alguien que había contraído el virus cómo había sido su experiencia, me contestaban casi siempre con la misma frase: «No tan mal. Fue como tener una gripa fuerte y ya.» Sin embargo, ahora que estuve enfermo con el famoso corona virus, para mi no fue como una «gripa grande». Para mi fue una verdadera fregadera.

Día 1

Todavía no sabía que me había contagiado. Sólo sabía que no me sentía, digamos, igual. Tenía algo, estaba ansioso, sentía el cuerpo extraño pero nada que me llamara la atención. No sabría decir exactamente cómo me sentía, sólo sabía que no me sentía como siempre. Evidentemente lo ignoré porque podría ser cualquier cosa: cansancio, falta de sueño, ansiedad, etc.

Día 2

El día transcurrió normal, comí a eso de las 14hrs, me bañé y visité a un cliente. Como casi siempre que me baño, me quedo con el pelo húmedo y me acaloro. Siento como si tuviera calor y sudo por un rato. Se quita cuando voy en el coche, abro las ventanillas delanteras y dejo que el aire que entra me refresque y me seque. Esta vez, fue así. Sin embargo, no paraba de sudar.

Llegué con mi cliente y bajé una caja de un gabinete de PC y un montor plano. No pesaban mucho pero al llegar al piso superior donde los iba a instalar, estaba hecho una sopa. Me escurría sudor por la frente y el cuello, sólo por la cabeza. Normalmente, cuando tengo exceso de calor, sudo por la cabeza, axilas, entrepierna, etc. Esta vez sólo por la cabeza.

Se me hizo muy raro, pero lo relacioné al esfuerzo (mínimo) físico de haber subido las cajas 1 piso y que andaba apresurado instalando y asegurándome que todo funcionara perfectamente.

Salí de ahí y ya en casa empecé a sentir en el pecho palpitaciones. No hice mucho caso dado que de repente, cuando estoy estresado, me dan taquicardias – mismas que me debo tratar pero no lo he hecho 😦 – y tampoco les hice mucho caso. El sudor seguía y me salí al jardín, con toalla en mano, para sacar a Maya y refrescarme.

Día 3

Desperté y me sentía como si no hubiera dormido nada. Me la pasé bostezando todo el día. No hubo sudor este día, pero si hubo molestias en la cabeza. Por momentos me dolía la cabeza pero no podía localizar precisamente dónde me dolía. Parecía en la base del cráneo, a veces por dentro, a veces se salía el dolor al cuello. Muy raro y como nada que me hubiera pasado anteriormente. Las palpitaciones seguían apareciendo de vez en cuando, pero tristemente, ya me estaba habituando a sentirlas.

Como habitante de la Ciudad de México casi siempre tengo, lo que llamo «la flema eterna» la escupo cuando me lavo los dientes o cuando el día está muy contaminado y he estado mucho tiempo en la calle, cada que puedo ir al baño. Hoy la flema estuvo peor que nunca y además con tos seca. Sentia una carraspera como si tuviera polvo en la garganta.

Por la tarde me acosté y me dormí desde las 4 de la tarde hasta las 8 de la noche y todavía me sentía cansado. Por sí o por no, me aislé y dormí solo. Por la noche tuve escalofríos y dolor de cabeza con la diferencia que ahora sí distinguía dónde estaba el dolor, lo cual me asustó un poco: me dolía el lado izquierdo del cerebro, literal. Nunca había sentido un dolor así. Me pegaba con el puño levemente en la cabeza como para sacudir el cerebro y cedía un poco el dolor, pero no se quitaba. Me acostaba de lado izquierdo y se quitaba, pero boca arriba y de lado derecho no podía porque regresaba el dolor… el sudor se volvió a hacer presente al grado que tuve que levantarme por 2 toallas. Una para secarme el sudor y la otra para ponerla sobre la almohada que ya la estaba empapando. Aproveché para ir a la cocina por una botella de litro con agua para hidratarme.

Esa noche estuve un tanto asustado. Nunca me había dolido así la cabeza, los escalofríos, taquicardias y la sudoración fueron demasiados.

Día 4

Me hice la prueba de COVID y salió positiva inmediatamente. El instructivo decía que uno debía esperar 10 minutos aproximadamente para ver los resultados, pero en mi caso aparecieron inmediatamente. En ese momento el semi aislamiento se volvió aislamiento total. Me quedé en una habitación con mi macbook, iPhone y kindle para hacerme compañia.

Me sentía muy débil, me dolían las articulaciones y heridas viejas se hicieron presentes: un brazo fracturado por un balazo, tobillos torcidos en ambos pies cuando corría, los hombros, etc. Me sentía no con una gripe grande, sino con la gripe más intensa que haya sentido nunca. Las flemas arreciaron, la tos siempre seca pero sólo de vez en cuando. En el momento que la flema ya era mucha pero al toser seguía sintiendo la garganta seca.

Una amiga me recomendó y me tomé diariamente 2g de vitamina C, 20ml de vitamina A, 765mg de Zinc, paracetamol y de 2 a 3 litros de agua.

Día 5 a 10

Los síntomas que se quedaron fueron el cansancio y el dolor de articulaciones. Iban y venían los dolores de cabeza, los escalofríos, las palpitaciones, flema y tos. A veces intensos, a veces todos juntos. Tuve fiebre un par de veces y que sólo duró apenas unos minutos.

Nunca perdí el olfato o la percepció de sabores. Respecto a este último, la comida no me sabía igual. De hecho, me sabía terriblemente intensa. Lo salado se multiplicaba, lo agrio también. Nada era del sabor que recordaba, todo me sabía distinto y horriblemente intenso.

Los olores ahí seguían, tal vez un poco más tenues, eso sí, pero no dejé de percibir olores.

Día 11

Ya me sentía mejor pero como al 80% Me faltaba energía y no me sentía con ánimos. Me hice la prueba 2 veces y salió negativa. Por fin iba a empezar la mejora. Las palpitaciones las siento, como antes, cuando me estreso pero no de manera aleatoria como cuando estuve enfermo. Lo del sudor intenso ya no me volvió a pasar. A pesar de que el dolor de articulaciones y heridas viejas desapareció, sentía mi cuerpo afectado, como si me hubiera desvelado y estuviera crudo.

Aftermath

Hoy, casi 2 meses después todavía no me sabe igual la comida, no es intensa como en los últimos 5 días que estuve enfermo. Esta vez los sabores los percibo en menor grado. El limón que me encanta, apenas lo percibo y la sal igual. Pienso que apenas la semana pasada que estuve de vacaciones me sentí al 100% Esto fue para mi la «gripa grande» que más bien denominaría como la peor gripa que jamás haya tenido.

Lo que me pegó mucho también fue el estar aislado y que mi hija me dijera que me quería abrazar y que no podía. El pasar de la habitación al baño y sólo estar comunicado a través de mensajes en el teléfono o cuando nos cruzábamos con cubre bocas, fue un golpe emocional muy fuerte. Debe ser muy difícil para las personas que están encerradas contra su voluntad.

Resumen de síntomas en orden de aparición:

  • Sudoración excesiva por minutos, menos de 1hora.
  • Cansancio desde leve hasta extremo de no querer ni poder levantarse de la cama sin hacer un esfuerzo considerable.
  • Dolor de cabeza, en mi caso, el lado izquierdo y base del cráneo.
  • Acumulación de flemas
  • Tos seca que no sacaba las flemas, estas las tenía que sacar carraspeando y escupiendo.
  • Dolor de cuerpo y articulaciones.
  • Dolor de heridas anteriores que ya no dolían y que, incluso, ya había olvidado.

Esperando esto sirva para alguien que acaba de contagiarse y busque en internet: qué sientes cuando te da COVID-19.